Seguro que más de una vez te has parado delante del frutero, has cogido una pieza de fruta naranja y pequeña y has pensado: “¿Esto es una mandarina o una clementina?”. No estás solo. Es, sin duda, la pregunta del millón que recibimos aquí en FrutaMare.
A menudo usamos los términos indistintamente, pero la realidad es que no son lo mismo. Y conocer la diferencia entre mandarina y clementina no es solo una cuestión de cultura general, sino la clave para saber qué sabor y experiencia te vas a encontrar al pelarla.
Hoy quiero despejar todas tus dudas para que, la próxima vez que visites nuestra tienda online de fruta y verdura, sepas exactamente qué esperar de nuestras cajas.
El origen del lío: Una cuestión de familia
Para entenderlo fácil, imagina un árbol genealógico.
La mandarina es la “madre” de todas. Es el nombre genérico que le damos a una familia botánica muy amplia de cítricos (Citrus reticulata). Dentro de esta gran familia existen muchas variedades: las Satsumas, los híbridos… y sí, las clementinas.
Por lo tanto:
- Todas las clementinas son mandarinas.
- Pero NO todas las mandarinas son clementinas.
Se dice que la clementina surgió de un cruce natural (probablemente entre una mandarina y una naranja amarga). ESto lo descubrió el padre Clemente a finales del siglo XIX. Ese “accidente” de la naturaleza nos regaló una fruta con características únicas que la han convertido en la favorita de muchos hogares, especialmente los que tienen niños.

Las 4 claves para la diferencia entre Mandarina y Clementina
Si las ponemos una al lado de la otra, pueden parecer gemelas, pero te aseguro que no lo son. Aquí tienes los 4 puntos decisivos para distinguirlas antes de comprar mandarinas:
1. Las semillas: La prueba de fuego
Esta es la forma más rápida de saber qué tienes entre manos.
- Mandarinas: Suelen tener pepitas en su interior. Dependiendo de la variedad, puedes encontrar bastantes.
- Clementinas: Por lo general, no tienen semillas (o tienen muy pocas). Esta ausencia de “huesos” es lo que las hace las reinas de la merienda infantil y la opción más cómoda para comer sobre la marcha.
2. El sabor: ¿Dulzor o carácter?
Aquí entramos en terreno de gustos personales.
- La Mandarina propiamente dicha suele tener un sabor más ácido, intenso y aromático. Es ese sabor cítrico potente que te llena la boca, similar al carácter de algunas naranjas de zumo.
- La Clementina destaca por ser notablemente más dulce y suave. Si buscas una golosina natural, la clementina suele ser la ganadora.
3. La piel: ¿Pegada o suelta?
¿Te cuesta pelarla o la piel sale casi sola?
- La piel de la Clementina suele estar más pegada a los gajos. A veces cuesta un pelín más empezar a pelarla, aunque sigue siendo fácil.
- Muchas variedades de Mandarina (como las Satsumas) tienen la piel más suelta y “bufada”. Prácticamente se pelan solas con solo mirarlas.
4. Tamaño y forma
Aunque esto varía mucho según el cultivo:
- La Mandarina tiende a ser un poco más achatada y grande.
- La Clementina suele ser más redonda y ligeramente más pequeña.

¿Cuál es mejor nutricionalmente?
Aquí tengo buenas noticias: ¡Empate técnico!
Tanto si eliges una variedad como la otra, te estás llevando a casa una bomba de salud. Ambas son ricas en:
- Vitamina C
- Fibra
- Agua
- Bajas calorías
La elección, por tanto, no debe basarse en cuál es “más sana”, sino en qué experiencia de sabor buscas en ese momento.
En FrutaMare: Calidad directa del árbol
En nuestra tienda online, no nos gusta complicarte la vida con nombres técnicos, pero sí nos gusta que disfrutes de lo mejor de cada temporada.
Cultivamos y seleccionamos nuestras frutas en el momento óptimo de maduración. Cuando te decides a comprar una caja de mandarinas con nosotros, estás recibiendo variedades de mandarinas seleccionadas (muchas veces del grupo de las clementinas como la Clemenules, que es la reina de nuestra zona) que garantizan ese equilibrio perfecto entre dulzor y acidez que nos caracteriza.
Lo importante para nosotros es que la fruta no pase por cámaras frigoríficas que maten su sabor. Del árbol a tu mesa en 24/48 horas. Esa es la verdadera diferencia entre mandarina y clementina, más allá del nombre botánico.

Preguntas que me soléis hacer
Aquí respondo a algunas dudas rápidas que soléis enviarme por redes sociales:
¿Por qué mi clementina tiene semillas si se supone que no debería?
A veces ocurre algo llamado polinización cruzada. Si hay abejas cerca que han visitado otros cítricos con semillas (como los limones o ciertas naranjas) y luego visitan las flores de las clementinas, pueden aparecer algunas semillas. Es la naturaleza actuando.
¿La mandarina es mejor para zumo que la clementina?
Generalmente, sí. Al ser un poco más grandes y ácidas, las mandarinas suelen aportar un zumo con más cuerpo y matices. La clementina es tan rica en fibra y dulce que da pena exprimirla; es mejor disfrutarla a gajos.
¿Cuándo acaba la temporada?
Las clementinas suelen tener una temporada más corta (centrada en el inicio del invierno). Las mandarinas y sus híbridos tardíos nos permiten disfrutar de este tipo de fruta hasta bien entrada la primavera. Revisa siempre nuestra página de inicio para ver qué variedad estamos recolectando esta semana.
La mejor elección es la que llega fresca a tu mesa
En definitiva, aunque la diferencia entre mandarina y clementina es real en cuanto a sabor, semillas y facilidad de pelado, la verdadera clave para disfrutar de un buen cítrico no está en su nombre botánico, sino en su origen y frescura.
De nada sirve buscar la clementina más dulce si ha pasado semanas en una cámara frigorífica perdiendo sus propiedades y su aroma natural. Por eso, en FrutaMare, mi compromiso contigo es enviarte siempre la variedad que está en su punto óptimo de maduración en el árbol en ese preciso momento.
Sea cual sea tu favorita, al elegir producto de temporada estás apostando por salud, por sabor de verdad y por un agricultor que mima cada pieza. Así que, ahora que ya eres un experto diferenciándolas, ¿a qué esperas para probar las nuestras? Tu paladar notará la diferencia entre mandarina y clementina desde el primer gajo.



