El mousse de limón es un postre delicioso, cremoso, dulce y perfecto para los días en los que el sol aprieta y necesitas algo fresquito. Además el mousse de limón puede también usarse como relleno de tartas o bizcochos. Vayas al restaurante que vayas seguro que de postre te ofrecen exquisitos mousses con varios tipos de textura, dependiendo los ingredientes como la leche condensada, la nata para montar o al punto de nieve. Lo que está claro es que es un postre que no hace falta que seas un cocinero con estrellas Michelín, tu también lo puedes hacer en casa igual de delicioso que en un restaurante.

El ingrediente principal de este exquisito postre es el limón que le da un toque estimulante y refrescante a cualquier postre, refresco o plato salado. Las propiedades del limón son muchas y muy buenas, y por eso se recomienda su consumo prácticamente a diario.

El consumo de limón, reduce la presión arterial, favorece la salud mental como aliviar la presión y el estrés, ayuda con los problemas respiratorios como cuando estás resfriado o tienes asma, alivia la artritis y el reumatismo, además de purificar la sangre y evitar cálculos renales.

Hacerlo como mousse un fin de semana de postre será la idea perfecta para sentarte en el sofá a ver una película acompañado de un rico mousse y un café.

No lo pienses más y compra todos los ingredientes para poderlo hacer en casa y sorprender a tu familia o amigos.

Ingredientes

  • 150 gramos de leche condensada
  • Dos limones
  • Dos claras de huevo
  • Tres hojas de gelatina
  • 50 gramos de azúcar
  • Agua

Preparación de Mousse de Limón

  1. Lo primero que debes hacer es forrar con papel de aluminio los moldes donde vayas a presentar los mousses de limón dejando una parte sobrante del papel por fuera del recipiente, molde o vasito.
  2. Seguidamente retira la cáscara amarilla de un limón, es decir la piel sin que se rompa a trozos y córtala en juliana fina. Pon a hervir en un cazo medio vaso de agua, dos cucharaditas de azúcar y la piel del limón cortada a rodajas. Déjala que hierva durante 5 ó 6 minutos. Mientras hierve, exprime dos limones y reserva el zumo en la nevera. A su vez diluye las láminas de gelatina en un bol con un poco de agua y resérvalas.
  3. Con ayuda de la batidora, bate la leche condensada y el zumo que has hecho anteriormente y cuando esté añade la gelatina diluida.
  4. A parte, en un bol separa las claras de huevo de la yema y móntalas ayudándote con una batidora de varillas.
  5. Cuando esté montada, añade los demás ingredientes y mézclalo cuidadosamente para que se condensen todos los sabores.
  6. Rellena todos los moldes con la mousse y ponlos en el frigorífico para que adquieran consistencia. Normalmente con la cantidad que está indicada se pueden rellenar 4-5 vasos.
  7. Cuando estén fríos, desmolda los mousses y preséntalos con rodajas de fresas, con menta, con naranja o si te atreves puedes intentarlo con chocolate.

Si te gustan los postres con limón por la combinación de sabores entre dulces y agrios, te animamos a que entres en la receta de bizcocho de limón porque te aseguramos que te encantará. Además hay muchos tipos de recetas de mousse de limón con acompañamiento de fresas, menta, lima…es decir una explosión de sabores que te harán amar el mousse.

Y si te apasionan las cremas dulces o los mousses, hay muchas recetas con las que te chuparás los dedos y con las serás el perfecto anfitrión. Este postre es perfecto para la sobremesa de los domingos o para aligerar las comidas cuando son copiosas. Uno de sus grandes beneficios es que favorece la digestión y ayuda a controlar la acidez.