▷ Salsa De Pomelo Para Tus Ensaladas | FrutaMare
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En este vídeo vamos a enseñarte a hacer una salsa de pomelo. Durante mucho tiempo nos hemos resistido al pomelo. Mientras en el mundo anglosajón el pomelo ha sido una fruta extensamente consumida y apreciada, solo en los últimos años este cítrico de sabor dulce y ácido a la vez va ganando terreno en nuestro país. 

Quizá sea por la creciente tendencia a abrirnos a productos y gastronomías distintas, o por la progresiva toma de conciencia sobre la necesidad de aprovechar las propiedades nutricionales de alimentos que no solemos incluir en nuestra dieta. Sea por lo que sea, lo cierto es que el pomelo tiene constatados efectos positivos en la salud. Además, comprar pomelos te permite llevar a cabo diferentes usos culinarios. 

Naturalmente, el pomelo puede tomarse como fruta de mesa. Su pulpa es realmente jugosa. Exprimirla con el objetivo de obtener zumo de pomelo es una segunda sabrosa alternativa. A muchas personas les gusta la combinación de acidez, amargura y dulzor que ofrece. Otras lo mezclan con azúcar o miel. 

El pomelo es un ingrediente agradecido de ensaladas y repostería, bizcochos por ejemplo.  Ahora bien, estaríamos equivocados si pensáramos que el pomelo no tiene más aplicaciones en cocina que su consumo al natural o como parte de un postre. En absoluto. Es una fruta presente en rellenos de pescados y asados o en la elaboración de salsas. Precisamente hoy te hablaremos de la salsa de pomelo. 

El pomelo nos aporta sabor dulce, ácido y amargo, lo cual significa que encajará a la perfección con cualquier elemento salado. La salsa de pomelo puede acompañar con éxito carnes asadas, a la plancha, horno o brasa. También pescados azules. Piensa en un atún preparado a tacos. Tal vez unos lomos o solomillos de salmón… La lista es larga. En esta ocasión te proponemos elaborar una salsa de pomelo y miel. Sencilla, rápida y sabrosa. 

¿Nos ponemos manos a la obra?

Lista de la compra para hacer Salsa de Pomelo

Esta receta de salsa de pomelo es realmente sencilla. Tanto es así que la lista de la compra es probablemente de las más reducidas que hayas visto. Solo te hace falta comprar pomelos (ya sabes que siempre te recomendamos comprar cítricos online) y un par más de ingredientes. Aquí tienes la lista:

  • 3 pomelos rosados (extraeremos el zumo del pomelo).
  • 70 g de azúcar. Unas 2 cucharadas soperas no muy colmadas.
  • Unos 120 – 130 g de miel. Equivalen aproximadamente a 3 cucharadas poco colmadas.

Preparación de la receta Salsa de Pomelo

Antes de empezar con el paso a paso, queremos darte algunas indicaciones para que el resultado de tu salsa de pomelo sea óptimo.

La temporada del pomelo en España abarca invierno y primavera, aunque puedes encontrarlo un poco antes (hacia finales de octubre) y algo después (alrededor de mayo). 

Creemos importante conocer el calendario de frutas, ya que es entonces cuando cada una de ellas exhibe sus mejores cualidades tanto desde el punto de vista nutricional como organoléptico (sabor, olor, textura y apariencia). Este mismo calendario te será también muy útil al preparar otra de nuestras salsas favoritas, la salsa de manzana.

Es preferible conservar los pomelos a temperatura ambiente fuera del frigorífico, en un lugar oscuro y alejado de la exposición solar. 

Lo mismo decimos de la miel milflores con la que harás esta receta de salsa de pomelo. Es una miel elaborada a partir del néctar de flores de varias especies vegetales. No debes guardarla en la nevera. Se mantendrá sin deteriorarse durante tiempo. 

Tras este breve comentario acerca de los dos elementos protagonistas de la salsa de pomelo y miel, vamos a la cocina. Ten a mano un cuchillo, un exprimidor, un recipiente y una sartén. Con eso basta. 

Primer paso: 

Empieza rallando o quitando la piel de los pomelos. Puede ser una tarea engorrosa porque esta fruta tiene una cáscara bastante dura. Utiliza un cuchillo afilado y ve retirándose como si fuera un plátano.  

Desecha también la parte blanca. Es algo que haremos con cualquier cítrico con el cual trabajamos, ya que las partes blancas añaden amargor a la elaboración, en este caso a la salsa de pomelo. 

Luego corta la piel en tiras muy finas. Resérvalo. 

Recomendamos blanquear los pomelos. Es una técnica que se usa en cocina con la finalidad de suavizar el sabor de los alimentos, facilitar el pelado… Hacerlo es muy fácil: se trata de sumergir los pomelos en agua con sal hirviendo, y cuando vuelva a hervir apartarlos. Los escurrimos con un colador, secamos y dejamos enfriar. 

Ahora parte los pomelos por la mitad y, con la ayuda de un exprimidor manual o eléctrico, sácales todo su jugo

Reserva el zumo de pomelo que acabas de obtener para el siguiente paso. 

Segundo paso:

Vierte el zumo de pomelo del paso anterior en un cazo.

Añade las tres cucharadas de miel milflores en el mismo recipiente. Coge unas varillas o cualquier otro utensilio de cocina apropiado y ve removiendo la mezcla. Queremos que la miel se disuelva en el zumo de los pomelos.

Pon el cazo a fuego bajo y continúa agitando la mezcla. Los movimientos envolventes son los más indicados. El zumo y la miel irán adquiriendo consistencia hasta convertirse en una salsa más espesa pero ligera.

Al reducir una salsa esta va concentrándose en textura y sabor. El método consiste en dejar que se evapore el líquido, y por tanto la salsa de pomelo tome cuerpo o incluso se caramelice.

Simultáneamente funde el azúcar (las dos cucharadas) en otro recipiente y, una vez hayan caramelizado, agrega las tiras de la piel de los pomelos. Deja que se hagan un poco. Deben quedar levemente doradas.

Ya solo falta añadir el resultado del azúcar y la piel de los pomelos a la salsa de pomelo que tienes en el cazo. Que se cocine unos minutos más. Después de eso ya puedes retirar tu salsa de pomelo del fuego. Espera a que se enfríe.

¡Salsa de pomelo lista! ¿Quieres probar ahora con la salsa de ciruela?

El resultado de esta salsa de pomelo y miel es una combinación de sabores, predominantemente agridulces. En esta receta de salsa de pomelo hemos unido el pomelo a la miel, pero hay muchas más opciones: pomelo y sésamo, frutos secos, reducir el pomelo con un poco de caldo hasta lograr una salsa homogénea… En realidad, la cocina es experimentación. Puedes ir probando hasta dar con aquello que te satisface más.

Lo que no cambia es la materia prima. Lo que la tierra nos da. Es en su fruto donde encontramos la diversidad de sabores exquisitos y propiedades imprescindibles. Si te hablamos del pomelo, que es, como decíamos al principio, un producto escasamente utilizado en nuestra gastronomía, es porque se trata de un cítrico de temporada.

Hace tiempo que tanto nutricionistas como profesionales de los fogones recomiendan seguir un criterio estacional en nuestra dieta. Es decir, consumir frutas y verduras de temporada. Tanto nuestra salud como nuestro paladar nos lo agradecerán, porque es en esos momentos cuando el alimento proporciona el máximo en cuanto a sensaciones (gusto, olfato, vista) y propiedades.

Por eso nos gusta tanto darte ideas para ampliar el consumo que tú y los tuyos hacéis de cierto alimento. Hoy le ha tocado al pomelo, y estamos seguros de que cuando pruebes la salsa de pomelo que acabas de preparar ya no querrás dejar de hacerla.

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Salsa de Pomelo

En este vídeo vamos a enseñarte a hacer una salsa de pomelo. Durante mucho tiempo nos hemos resistido al pomelo. Mientras en el mundo anglosajón el pomelo ha sido una fruta extensamente consumida y apreciada, solo en los últimos años este cítrico de sabor dulce y ácido a la vez va ganando terreno en nuestro país.

Tipo: Salsa

Cocina: Mediterránea

Palabras clave: Salsa de Pomelo

Rendimiento de la receta: 2 personas

Tiempo de preparación: 5M

Tiempo de cocinado: 15M

Tiempo total: 20M

Ingredientes de la receta:

  • 3 pomelos rosados (extraeremos el zumo del pomelo).
  • 70 g de azúcar.
  • 120 - 130 gr de miel

Instrucciones de la receta:

Primer paso:

Empieza rallando o quitando la piel de los pomelos. Puede ser una tarea engorrosa porque esta fruta tiene una cáscara bastante dura. Utiliza un cuchillo afilado y ve retirándose como si fuera un plátano. Desecha también la parte blanca. Es algo que haremos con cualquier cítrico con el cual trabajamos, ya que las partes blancas añaden amargor a la elaboración, en este caso a la salsa de pomelo. Luego corta la piel en tiras muy finas. Resérvalo. Recomendamos blanquear los pomelos. Es una técnica que se usa en cocina con la finalidad de suavizar el sabor de los alimentos, facilitar el pelado... Hacerlo es muy fácil: se trata de sumergir los pomelos en agua con sal hirviendo, y cuando vuelva a hervir apartarlos. Los escurrimos con un colador, secamos y dejamos enfriar. Ahora parte los pomelos por la mitad y, con la ayuda de un exprimidor manual o eléctrico, sácales todo su jugo. Reserva el zumo de pomelo que acabas de obtener para el siguiente paso.

Segundo paso:

Vierte el zumo de pomelo del paso anterior en un cazo. Añade las tres cucharadas de miel milflores en el mismo recipiente. Coge unas varillas o cualquier otro utensilio de cocina apropiado y ve removiendo la mezcla. Queremos que la miel se disuelva en el zumo de los pomelos. Pon el cazo a fuego bajo y continúa agitando la mezcla. Los movimientos envolventes son los más indicados. El zumo y la miel irán adquiriendo consistencia hasta convertirse en una salsa más espesa pero ligera. Al reducir una salsa esta va concentrándose en textura y sabor. El método consiste en dejar que se evapore el líquido, y por tanto la salsa de pomelo tome cuerpo o incluso se caramelice. Simultáneamente funde el azúcar (las dos cucharadas) en otro recipiente y, una vez hayan caramelizado, agrega las tiras de la piel de los pomelos. Deja que se hagan un poco. Deben quedar levemente doradas. Ya solo falta añadir el resultado del azúcar y la piel de los pomelos a la salsa de pomelo que tienes en el cazo. Que se cocine unos minutos más. Después de eso ya puedes retirar tu salsa de pomelo del fuego. Espera a que se enfríe.

Puntuación del editor:
5

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