Zumo de pomelo y naranja una suma de vitaminas muy rica
Frutamare Segundas Rebajas-2019

El zumo de pomelo y naranja es muy nutritivo y con una gran cantidad de vitaminas, ya que se suman todas las propiedades de la naranja a las del pomelo.

El pomelo es menos ácido que el limón, pero no tan dulce como la naranja. Es rico en ácidos cítricos, en vitamina C y en sales minerales. Esta fruta es muy consumida en el desayuno, ya que estimula la actividad física e intelectual. El pomelo también es un alimento activador hepático, evita las hemorragias, es depurativo, digestivo, diurético, laxante y refrescante. Por lo que si te acostumbras a tomarlo en el desayuno ya no podrás vivir sin él.

El pomelo es un fruto que entre otros países se cultiva en España, en la zona del mediterráneo.

Nosotros te proponemos combinar el zumo del pomelo con el de la naranja sanguina, así obtendrás un zumo con un sabor diferente a si lo combinaras con una naranja de otra clase.

La sanguina es una variedad de naranja que esta disponible durante un corto periodo de tiempo, por lo que si no encuentras naranjas sanguinas puedes hacer el zumo con naranjas normales.

El color rojo de su piel y de su carne es lo que diferencia a la naranja sanguina del resto de variedades de naranja. La sanguina es una naranja de pequeño calibre, baja acidez y un sabor equilibrado en dulzor y amargor. Tiene poca semilla y mucho zumo. Es muy apreciada para hacer zumos por su color y sabor especial, que puede llegar a recordar al de los frutos rojos. Estas naranjas reducen el riesgo de sufrir cardiopatías y de acumular colesterol «malo». Muchos especialistas sostienen que esta variedad es la que más concentración de vitamina C tiene por pieza.

Ingredientes

  • 2 naranjas a ser posible sanguinas
  • 2 pomelos
  • 1 limón si no utilizas naranjas sanguina
  • Hojas de menta para decorar

 

Preparación de la receta de zumo de pomelo y naranja

Exprime las dos naranjas, los dos pomelos y el limón. Si haces el zumo con naranjas sanguina, no pongas el limón, el limón solo es para el zumo si no tienes naranjas sanguina. Es mejor que no cueles el zumo, ya que así te beneficiarás de todos los nutrientes que se encuentran en la pulpa. Juntas todos los zumos en una jarra y remueves bien para que se mezcle bien todo.

Si tienes invitados o quieres tomarlo de una forma divertida y diferente, te proponemos que hagas unos cubitos de menta.

Coge unas hojas de menta que no sean muy grandes, que puedan caber en tu cubitera. Necesitas tantas hojas de menta como cubitos puede hacer tu cubitera. Asegúrate que las hojas de menta están limpias.

Rellena la cubitera por la mitad de agua y ponla en el congelador una hora. Transcurrido ese tiempo el agua estará congelada. Saca la cubitera, pon una hoja de menta sobre cada cubito congelado y llénalo de agua. Vuelve a meter en el congelador la cubitera hasta que esté totalmente congelado. Y ya tienes tus cubitos de menta.

Puedes poner los cubitos de menta en la jarra con el zumo de pomelo y naranja, o si lo prefieres lo puedes servir en vasos individuales, poniendo dos cubitos por persona o uno si es muy grande y luego el zumo de pomelo y naranja.

Si te ha gustado el zumo de pomelo y naranja, pero te gusta variar, puedes alternarlo con zumo de naranja y zanahoria o con zumo de naranja y limón.