▷ Limonada casera con todo su sabor| FrutaMare
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En este post queremos hablarte de una de las bebidas más refrescantes del verano. Para presentarla, basta decir que es hidratante, y que, sobre todo, cuando el calor aprieta, no hay nadie que se le resista. Vamos a preparar una deliciosa receta de limonada casera, súper sencilla y muy rápida de hacer. Pero, más allá de ser facilísima de elaborar, es una manera genial de aprovechar y disfrutar de las propiedades del limón de una forma muy práctica.

La limonada casera, tradicionalmente se prepara con limón, agua y un poco de azúcar o algún tipo de endulzante. Entre sus grandes aportes, esta bebida, gracias al zumo de limón, es una rica fuente de vitamina C, de manera que al tomarla, retarda el envejecimiento celular y contribuye enormemente con la salud del sistema inmunológico.

Otra de las ventajas de tomar limonada casera es que esta puede sustituir el consumo de refrescos industriales o bebidas menos saludables para hidratarte. Optar por una limonada hecha en casa, en la que controlamos la calidad y cantidad de los ingredientes, es mucho más gratificante y beneficioso para el organismo.

Así pues, aunque quizás no te parezca nada sorprendente hacer una limonada, lo que emociona de nuestra receta es que vamos a hacer algo diferente para sacarle partido a toda la fruta, sin dejar muchos residuos.

El dato más importante de una buena limonada es contar con limones de buen jugo y agradable sabor. Para que estos no falten en la receta, recuerda comprar limones en tu tienda de mayor calidad y confianza: ¿Dónde? en FrutaMare. Aquí encontrarás gran variedad en frutas, verduras y otros productos.

Y si ya tienes los mejores limones en tu mesa, un poco de agua y algo para endulzar o agregar un toque especial de sabor, quiere decir que ya estamos listos para poner manos al limón y preparar una deliciosa limonada casera 100% natural y fresca. Entonces, ¡ha llegado la hora de refrescarnos!

Lista de la compra para preparar limonada casera

Para preparar esta limonada casera, vamos a necesitar una jarra de dos litros aproximadamente, comprar limones en FrutaMare, seguir los pasos que más adelante te vamos a detallar y tener a la mano los siguientes ingredientes:

  • 4 o 5 limones grandes (aunque si los limones son de mucho zumo, como los de la variedad Verna, con dos o tres piezas podrás preparar una bebida ligeramente ácida y sin usar mucha azúcar).
  • ¼ taza de azúcar o 75 ml de miel de palma (lo que gustes).
  • Cubitos de hielo a tu gusto.
  • 500 ml de agua.
  • Hojas de menta o hierbabuena (opcional)

Preparación de la receta Limonada casera

La receta para preparar una limonada casera es muy sencilla, basta tener unos cuantos limones de buen zumo, suficiente agua fría, azúcar al gusto y un poco de hielo. Sin embargo, hay muchas formas de preparar limonada casera, y la diferencia básica radica en la forma de obtener el zumo de limón. Hay quienes exprimen la fruta con la mano, con un exprimidor, usando una zumera, una batidora o procesadora de alimentos. De cualquier forma, obtienen el zumo y preparan la limonada. Pero también hay quienes usan el limón sin cáscara o con ella, y hay otros que cuelan el zumo y otros no. En cada receta se aprovechan las propiedades del limón, pero, por supuesto, solo en aquellas en las que se desperdicia menos de la fruta, se aprovechan mejor.

La idea final de preparar una buena limonada es obtener una bebida refrescante, deliciosa y cargada de los increíbles beneficios del limón. En nuestra receta queremos mostrarte una forma de aprovechar (al máximo) todas las propiedades del limón. También puedes revisar cómo obtener zumo de naranja, una forma sencilla de exprimir un zumo completo, fresco y muy nutritivo.

En FrutaMare, te recomendamos utilizar lo que más puedas de la fruta. Si deseas intentarlo, prueba entonces con la receta de nuestra limonada casera. ¡Te animas!

Primer paso. Preparar el almíbar

Si optamos por usar azúcar, antes de nada vamos a preparar una mezcla de almíbar. Para ello, ponemos a calentar una taza de agua en una olla a fuego fuerte y agregamos el azúcar. Removemos hasta lograr que el azúcar se disuelva completamente y reservamos. Antes de usar la limonada, el almíbar debe estar completamente frío.

Si prefieres usar la miel de palma, puedes obviar este paso.

En este paso, hay una variante que muy bien puedes incorporar y adaptar a tu gusto. A veces la cantidad de azúcar requerida para endulzar la limonada es elevada y, en consecuencia, tu bebida va a estar cargada de muchas calorías, en tal sentido, si lo prefieres, puedes no añadir ningún endulzante, si resistes perfectamente el característico sabor ácido del limón. También puedes usar miel o sirope de ágave, cuyo poder endulzante es elevado, de modo que bastaría colocar una cantidad relativamente muy pequeña.  

Otra opción puede ser variar entre la cantidad de cubitos de hielo o agua y, según sea tu gusto, hacer la limonada más diluida o concentrada.

Segundo paso. Preparar los limones

Ahora, después de comprar los mejores limones del mercado, procedemos a lavarlos muy bien, córtalos en cuartos y retirar las semillas.

Para escoger buenos limones debes fijarte en su peso y en el color de su cáscara. Elegir piezas pesadas es una buena señal de frutas jugosas. Por su parte, la cáscara de un limón bueno para hacer limonada debe ser amarilla o verde y poco brillante (todo depende de la variedad).

Una cáscara con manchas o arrugada puede indicar una maduración pronunciada y pérdida de frescura. Estos limones pueden aportar sabores o aromas indeseables a nuestra bebida.

Tercer paso. Exprimimos el zumo

En este paso nos corresponde colocar los limones cortados en una licuadora o procesadora de alimentos y agregar el resto del agua que nos haya quedado. Es muy importante, mientras exprimimos el zumo, moler en intervalos cortos para evitar que los limones se trituren por completo, ya que esto añadiría mucho amargor al zumo.

  • Una vez que se hayan exprimido los limones, procedemos a colar en una jarra.
  • Endulza con el almíbar que has preparado con el agua y el azúcar en el primer paso (debe estar frío).
  • Mezcla muy bien hasta lograr incorporar bien todos los ingredientes.

Cuando se hayan incorporado todos los ingredientes, añade los cubitos de hielo (aunque esto lo puedes hacer justo antes de servir para evitar que la limonada se agüe), o si gustas, puedes también añadir el hielo y volver a licuar hasta que los cubitos se trituren por completo, y listo: ¡Ahí tienes tu limonada súper refrescante!

Cuarto paso. Servir y degustar

Antes de servir y disfrutar de tu deliciosa limonada casera, la probamos, y si está demasiado ácida, podemos añadir algo más de miel o un poco de agua. Si deseas agregar un toque más refrescante, coloca unas cuantas hojitas de menta o hierbabuena (lo que más te guste).

También podemos servir la limonada con una rodaja de limón recién cortada o trozos de otras frutas congeladas tal como si fueran cubitos de hielo. Gracias a esta técnica tu bebida adquirirá un sabor muy especial, en lugar de ganar más agua y perder sabor (lo que puede ocurrir con los cubitos de hielo, sobre todo, si la limonada no se toma al instante). Además, al combinar con otras frutas obtenemos sabores diferentes. Mezclar con fresas o con zumo de naranja, por ejemplo, te dará una mezcla de sabores genial. Prueba, ¡te va a encantar!

Quinto Paso. Reservar

Para guardar la limonada, colócala en una botella de vidrio tapada y resérvala en la nevera, con esto te durará unos 2 o 3 días más fresquita.

Tener guardada un poco de limonada te puede resolver un antojo a cualquier hora del día. Además, tomarla para comenzar el día o a media mañana, resulta un hábito adecuado porque te llena de mucha energía. También es muy buena como digestivo para después de las comidas o para matar ese capricho que suele quedar después de cenar. De cualquier forma, una limonada casera es un rico escándalo de frescura y sabor.

Nuestra receta no es sino una de las tantas formas de preparar limonada, solo que quisimos hacerla de una manera poco común, en donde resaltamos cómo poder disfrutar al máximo de los beneficios que nos aporta el limón.

La forma clásica de preparar limonada consiste en utilizar solo el zumo del limón y desechar el resto de las partes de la fruta. De este modo, estamos desperdiciando muchos nutrientes presentes en la cáscara y en la pulpa del limón.

El jugo de limón, por sí solo, es rico en vitamina C y ácido cítrico, compuestos que contribuyen con la salud corporal en general. Particularmente la vitamina C es un potencial antioxidante que reduce los riesgos de infecciones respiratorias y fortalece nuestro sistema inmune, mientras que el ácido cítrico, es una sustancia capaz de incrementar el pH de la orina y prevenir la formación de cálculos renales.

Por su parte, tenemos la cáscara y la pulpa del limón. En la pulpa y en la cáscara se encuentra la pectina, una tipo de fibra soluble que actúa en la reducción de los niveles de colesterol y azúcar en sangre, promueve la pérdida de peso y favorece la digestión.

De modo que tenemos muchas razones para buscar alternativas sencillas que nos permitan disfrutar de los beneficios y propiedades del limón.

Finalmente, tal como hemos visto, la limonada admite muchas variaciones, las que podemos ir probando hasta conseguir la que más nos guste.

¡Anímate a preparar la limonada casera a tu gusto y refréscate con una bebida que te dará mucho más que sabor y frescura!

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Limonada casera
Limonada casera 1

En este post queremos hablarte de una de las bebidas más refrescantes del verano. Para presentarla, basta decir que es hidratante, y que, sobre todo, cuando el calor aprieta, no hay nadie que se le resista. Vamos a preparar una deliciosa receta de limonada casera, súper sencilla y muy rápida de hacer. Pero, más allá de ser facilísima de elaborar, es una manera genial de aprovechar y disfrutar de las propiedades del limón de una forma muy práctica.

Tipo: Bebida

Cocina: Mediterránea

Palabras claves: limonada casera

Rendimiento de la receta: 4

Tiempo de preparación: 5M

Tiempo de cocinado: 35M

Tiempo total: 40M

Ingredientes de la receta:

  • 4 o 5 limones grandes
  • ¼ taza de azúcar o 75 ml de miel de palma
  • Cubitos de hielo a tu gusto
  • 500 ml de agua
  • Hojas de menta o hierbabuena (opcional)

Instrucciones de la receta:

Primer paso:

Si optamos por usar azúcar, antes de nada vamos a preparar una mezcla de almíbar. Para ello, ponemos a calentar una taza de agua en una olla a fuego fuerte y agregamos el azúcar. Removemos hasta lograr que el azúcar se disuelva completamente y reservamos. Antes de usar la limonada, el almíbar debe estar completamente frío. Si prefieres usar la miel de palma, puedes obviar este paso. En este paso, hay una variante que muy bien puedes incorporar y adaptar a tu gusto. A veces la cantidad de azúcar requerida para endulzar la limonada es elevada y, en consecuencia, tu bebida va a estar cargada de muchas calorías, en tal sentido, si lo prefieres, puedes no añadir ningún endulzante, si resistes perfectamente el característico sabor ácido del limón. También puedes usar miel o sirope de ágave, cuyo poder endulzante es elevado, de modo que bastaría colocar una cantidad relativamente muy pequeña. Otra opción puede ser variar entre la cantidad de cubitos de hielo o agua y, según sea tu gusto, hacer la limonada más diluida o concentrada.

Limonada casera 2

Segundo paso:

Ahora, después de comprar los mejores limones del mercado, procedemos a lavarlos muy bien, córtalos en cuartos y retirar las semillas. Para escoger buenos limones debes fijarte en su peso y en el color de su cáscara. Elegir piezas pesadas es una buena señal de frutas jugosas. Por su parte, la cáscara de un limón bueno para hacer limonada debe ser amarilla o verde y poco brillante (todo depende de la variedad). Una cáscara con manchas o arrugada puede indicar una maduración pronunciada y pérdida de frescura. Estos limones pueden aportar sabores o aromas indeseables a nuestra bebida.

Limonada casera 2

Tercer paso:

En este paso nos corresponde colocar los limones cortados en una licuadora o procesadora de alimentos y agregar el resto del agua que nos haya quedado. Es muy importante, mientras exprimimos el zumo, moler en intervalos cortos para evitar que los limones se trituren por completo, ya que esto añadiría mucho amargor al zumo. Una vez que se hayan exprimido los limones, procedemos a colar en una jarra. Endulza con el almíbar que has preparado con el agua y el azúcar en el primer paso (debe estar frío). Mezcla muy bien hasta lograr incorporar bien todos los ingredientes. Cuando se hayan incorporado todos los ingredientes, añade los cubitos de hielo (aunque esto lo puedes hacer justo antes de servir para evitar que la limonada se agüe), o si gustas, puedes también añadir el hielo y volver a licuar hasta que los cubitos se trituren por completo, y listo: ¡Ahí tienes tu limonada súper refrescante!

Limonada casera 2

Cuarto paso:

Antes de servir y disfrutar de tu deliciosa limonada casera, la probamos, y si está demasiado ácida, podemos añadir algo más de miel o un poco de agua. Si deseas agregar un toque más refrescante, coloca unas cuantas hojitas de menta o hierbabuena (lo que más te guste). También podemos servir la limonada con una rodaja de limón recién cortada o trozos de otras frutas congeladas tal como si fueran cubitos de hielo. Gracias a esta técnica tu bebida adquirirá un sabor muy especial, en lugar de ganar más agua y perder sabor (lo que puede ocurrir con los cubitos de hielo, sobre todo, si la limonada no se toma al instante). Además, al combinar con otras frutas obtenemos sabores diferentes. Mezclar con fresas o con zumo de naranja, por ejemplo, te dará una mezcla de sabores genial. Prueba, ¡te va a encantar!

Limonada casera 2

Quinto paso:

Para guardar la limonada, colócala en una botella de vidrio tapada y resérvala en la nevera, con esto te durará unos 2 o 3 días más fresquita. Tener guardada un poco de limonada te puede resolver un antojo a cualquier hora del día. Además, tomarla para comenzar el día o a media mañana, resulta un hábito adecuado porque te llena de mucha energía. También es muy buena como digestivo para después de las comidas o para matar ese capricho que suele quedar después de cenar. De cualquier forma, una limonada casera es un rico escándalo de frescura y sabor.

Limonada casera 2

Puntuación del editor:
5
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